Correo Del Sur

una revista, un sitio internet
un espacio
al servicio de todos
los que luchan por los hombres
y la tierra
de nuestra América morena

Cartas del lector

Estimado amigo: Quiero felicitarlo hondamente por la publicación que coordina, cuya labor de puente cultural sigue fructificando cada vez más, contra un mundo petrificado por la costumbre. Soy escritor -ensayista, poeta, e investigador literario-, presidiendo en estos momentos FIED (Fundación Interdisciplinaria de Estudios para el Desarrollo), entidad dedicada a la capacitación e investigación en torno al nuevo paradigma de la interdisciplinariedad. Aquí les envío, por archivos adjuntos, dos nuevos trabajos en ensayo, y una selección de textos de mi libro Mansión Artaud (algunos de los cuales acaban de ser seleccionados por la Universidad de California, y obtener un premio en Barcelona; en otro mail, les envío esta noticia.), para su inclusión en alguna de las actualizaciones de "CORREO DEL SUR". Las fotos personales que le remito, me fueron tomada por Adolfo Bioy Casares en 1996, escritor sobre el que escribí varios ensayos: si no le incomoda, desearía pudiera incluir este dato al pie de la misma. Adjunto, también, un curriculum-vitae, para que conozca algunas de mis actividades. Felicitándolo nuevamente, y agradeciéndole su colaboración, le envío mis mejores afectos.

Hola, espero, por medio de este correo, saludarlos y felicitarlos por su sitio de Enlaces Latinos, nosotros hace tiempo hicimos una sugerencia de que enlazaran nuestro sitio de poesía el que queremos cambiar a nuestro nuevo servidor en guide pinel que ya tenemos aproximadamente tres meses con la nueva dirección... Un saludo nuevamente, y muchas gracias de antemano

Estimados Amigos/amigas, Gracias por tan hermosa página, me podría pasar horas leyendola. Es justo lo que se necesita para los que quieren informarse de los diferentes países latinoamericanos. Me gustaría pedirles que incluyeran nuestra página http://www.memoriaviva.com en sus enlaces de derechos humanos en Chile.

Encontre, por casualidad Correo del Sur en Internet. Fue un valioso hallazgo. Los felicito. Estaría muy interesada en seguir accediendo a la publicación. Georgina Aceituno Saavedra, Licenciada en Antropología Social

Queridos compañeros-as: En el número 8 de nuestra revista, Koeyú Latinoamericano, (Febrero de 1980), publicamos la carta que reproducimos más abajo. ¿Quién es el autor de dicha misiva? Los nuevos compañeros-as, de politicaconosur, que se están suscribiendo a nuestros envios, que contesten correctamente, se les obsequiará una suscripción a Koeyú Latinoamericano por un año, desde el Nº 82 que aparecerá en la primera semana de octubre del 2000. Suerte. Un abrazo fraterno y, adelante.

Hoy se cumplen tres meses de la muerte de mi hija, María Victoria, después de un combate con las fuerzas del Ejército. Sé que la mayoría de aquellos que la conocieron la lloraron. Otros, que han sido mis amigos o me han conocido de lejos, hubieran querido hacerme llegar una voz de consuelo. Me dirijo a ellos para agradecerles pero también para explicarles cómo murió Vicki y por qué murió. El comunicado del Ejército que publicaron los diarios no difiere demasiado en esta oportunidad, de los hechos. Efectivamente, Vicki era Oficial 2º de la Organización Montoneros, responsable de la Prensa Sindical, y su nombre de guerra era HILDA. Efectivamente estaba reunida ese día con cuatro miembros de la Secretaría Política que combatieron y murieron con ella. La forma en que ingresó en Montoneros no la conozco en detalle. A la edad de 22 años, edad de su probable ingreso, se distinguía por decisiones simples y claras. Por esa época comenzó a trabajar en el Diario La Opinión y en un tiempo muy breve se convirtió en periodista. El periodismo no le interesaba. Sus compañeros la eligieron delegada sindical. Como tal debió enfrentar en un conflicto difícil al director del diario, Jacobo Timerman, a quién despreciaba profundamente. El conflicto se perdió y cuando Timerman empezó a denunciar como guerrilleros a sus propios periodistas, ella pidió licencia y no volvió más. Fue a militar a una villa miseria. Era su primer contacto con la pobreza extrema en cuyo nombre combatía. Salió de esa experiencia convertida a un ascetismo que impresionaba. Su marido, Emiliano Costa, fue detenido a principios de 1975 y no lo volvió a ver más. La hija de ambos nació poco después. El último año de mi hija fue muy duro. El sentido del deber la llevó a regalar toda gratificación individual, a empeñarse mucho más allá de sus fuerzas físicas. Como tantos muchachos que repentinamente se volvieron adultos, anduvo a los saltos, huyendo de casa en casa. No se quejaba, sólo su sonrisa se volvía un poco más desvalida. En las últimas semanas varios de sus compañeros fueron muertos: no pudo detenerse a llorarlos. La embargaba una terrible urgencia por crear medios de comunicación en el frente sindical que era su responsabilidad. Nos veíamos una vez por semana; cada quince días. Eran entrevistas cortas, caminando por la calle, quizás diez minutos en el banco de una plaza. hacíamos planes para vivir juntos, para tener una casa donde hablar, recordar, estar juntos en silencio. Presentíamos, sin embargo, que eso no iba a ocurrir, que uno de esos fugaces encuentros iba a ser el último, y nos despedimos simulando valor, consolándonos de la anticipada pérdida. Mi hija estaba dispuesta a no entregarse con vida. Era una decisión madurada, razonada. Conocía, por infinidad de testimonios, el trato que dispensan los militares y marinos a quienes tienen la desgracia de caer prisioneros: el despellejamiento en la vida, la mutilación de miembros, la tortura sin límite en el tiempo ni en el método, que procura al mismo tiempo que la degradación moral, la delación. Sabía perfectamente que en una guerra de esas características, el pecado no era hablar, sino caer. Llevaba siempre encima la pastilla de cianuro -la misma con la que se mató nuestro amigo Paco Urondo-, con la que tantos otros han obtenido una última victoria sobre la barbarie. El 28 de septiembre cuando entró en la casa de la calle Corro, cumplía 26 años. Llevaba en sus brazos a su hija porque en último momento no encontró con quien dejarla. Se acostó con ella, en camisón. Usaba unos absurdos camisones largos que siempre le quedaban grandes. A las siete del 29 la despertaron los altavoces del Ejército, los primeros tiros del nouvelle chevalerie . Siguiendo el plan de defensa acordado, subió a la terraza con el secretario político Molina, mientras Coronel, Salame y Beltrán respondían al fuego desde la planta baja. He visto la escena con sus ojos: la terraza sobre las casas bajas, el cielo amaneciendo, y el cerco. El cerco de 150 hombres, los FAP emplazados, el tanque. Me ha llegado el testimonio de uno de esos hombres, un conscripto: "El combate duró más de una hora y media Un hombre y una muchacha tiraban desde arriba, nos llamó la atención porque cada vez que tiraban una ráfaga y nosotros nos zambullíamos, ella se reía". He tratado de entender esa risa. La metralleta era un Halcón y mi hija nunca había tirado con ella aunque conociera su manejo por las clases de instrucción. Las cosas nuevas, sorprendentes, siempre la hicieron reir. Sin duda era nuevo y sorprendente para ella que ante una simple pulsación del dedo brotara un ráfaga y que ante esa ráfaga 150 hombres se zambulleran sobre los adoquines, empezando por el coronel Roualdes, jefe del operativo. A los camiones y el tanque se sumó un helicóptero que giraba alrededor de la terraza, contenido por el fuego; "De pronto -dice el soldado- hubo un silencio. La muchacha dejó la metralleta, se asomó de pie sobre el parapeto y abrió los brazos. Dejamos de tirar sin que nadie lo ordenara y pudimos verla bien. Era flaquita, tenía el pelo corto y estaba en camisón. Empezó a hablarnos en voz alta pero muy tranquila. No recuerdo todo lo que dijo. Pero recuerdo la última frase, en realidad no me deja dormir. "Ustedes no nos matan -dijo- nosotros elegimos morir". Entonces ella y el hombre se llevaron una pistola a la sien y se mataron enfrente de todos nosotros". Abajo ya no había resistencia. El coronel abrió la puerta y tiró una granada. Después entraron los oficiales. Encontraron una nena de algo más de un año, sentadita en una cama, y cinco cadáveres. En el tiempo transcurrido he reflexionado sobre esa muerte. Me he preguntado si mi hija, si todos los que mueren como ella, tenían otro camino. La respuesta brota desde lo más profundo de mi corazón y quiero que mis amigos la conozcan. Vicki pudo elegir otros caminos que eran distintos sin ser deshonrosos, pero el que eligió era el más justo, el más generoso, el más razonado. Su lúcida muerte es una síntesis de su corta, hermosa vida. No vivió para ella, vivió para otros, y esos otros son millones. Su muerte sí, su muerte fue gloriosamente suya, y en ese orgullo me afirmo y soy quien renace de ella. Esto es lo que quería decirles a mis amigos y que desearía que ellos transmitieran a otros por los medios que su bondad les dicte.

Atento que varios compañeros me han preguntado si corresponde la definición de "Complices" a aquellas instituciones, organizaciones que plantean la reforma de los ex Centros de Exterminio CCD, donde se torturo, asesino y donde se realizaban los partos de las compañeras. Creo que es pertinente publicar una nota escrita por el profesor Ernesto Sábato en el momento en que se quería demoler la ESMA (1998). Es posible que estas palabras, mas allá de las consideraciones polìticas que puedan tener las diferentes personas y organizaciones de su autor, sirvan para fundamentar , às aun el porque se debe para esta polìtica de "reciclar" los Campos del Horror. ERNESTO SABATO (Escritor e integrante de la CONADEP) Con las leyes de Obediencia Debida, de Punto Final y los indultos, han quedado en libertad los criminales de la más baja especie; por otro lado, lejos de arrepentirse, estos representantes de fuerzas despiadadas siguen esgrimiendo las consabidas razones de la "guerra sucia", por la cual volverían a cometer aquellos actos de tortura. Durante el trabajo de investigación de la Conadep se descubrió que varios centros de detención habían sido demolidos para borrar los rastros del horrendo destino que allí sufrieron miles de seres humanos. Lo que demuestra que todo intento de olvido, demoliendo el símbolo de su más terrible pasado, debe ser considerado un acto de complicidad con los responsables de aquel suplicio. La espantosa tragedia que vivió la Argentina no será olvidada jamás por los que poseen un corazón noble; no sólo por quienes presenciaron aquel infierno, sino por todos los hombres de conciencia del mundo".

Que se sepa en todo el mundo, que la funa es la acción más ética y con más alta y limpia moral de los H.I.J.O.S en defender la conciencia cívica de la humanidad, de defender los DD.HH. que ese 'honorable' diputado de la impunidad pretende volver a violar, como si no les fuera suficiente que a los violados se les reviolen sus más elementales derechos. Yo, Mauricio Otero, escritor, poeta y dramaturgo, no tengo miedo de decir al mundo que no comulgo con la impunidad y no voy a guardar un silencio cómplice con mis 'colegas' del pleitesismo intelectual con esta hipócrita manera de ver que sus derechos a la fama y el dinero de Todos los chilenos, los hace olvidarse del propio pueblo que les da el trabajo y el dinero desde el Estado. Este crimen y esta infamia comunicacional de los escritores del neoliberalismo no tiene perdón, pues no es escritor ni poeta de su tiempo aquel que calla y aquel que se prostra ante el poder, ante ningún poder.Así que llamo a todos los trabajadores de la cultura a Pronunciarse y a Sacar la Voz y dejar el imbécil y bobalicón solemne que se recuesta tras el poder en busca de los Premios. Quien no tiene una Consciencia Crítica No Tiene Consciencia. (Creo que esa crítica la pidió nuestro propio Presidente, es la que estoy haciendo desde toda mi vida y hoy con toda mi pacífica fuerza, por la Libertad y la Democracia, desburguésmente. Llamo a mis colegas chilenos a desencadenar la Imaginación ahora o nunca, pues la Historia los juzgará más temprano que tarde). A seguir funando, y a denunciar que en este 'lindo' país con 'saludable' 'democracia' se hipocritan los derechos de los H.I.J.O.S de Chile, en aras del dinero.

Estimados compañeros: Hemos visitado su página y está linda cantidad. Contenido bien actualizado, buenos autores y temas que inciden en la búsqueda de las nuevas modalidades de organizar y potenciar la lucha autónoma del pueblo pobre a nivel continental. Estamos con algunos problemas con la página por modificaciones que hizo fortunecity, pero en cuanto esté lista, pondremos un fuerte enlace para ustedes. No les agradecemos por haber colocado nuestro artículo, sino que los amamos por eso. Hemos quedado gratamente impresionados por su rapidez y eficacia, tanto en la decisión de colocarlo, como en la colocación propiamente dicha. Se nos ocurre modestamente que ustedes han encontrado algunas coincidencias con nuestro balance, lo que nos deja muy contentos y animados a continuar, y ahora con nuevos amigos.

Hola amigos, Comparto con ustedes uno de los párrafos predilectos de mi benefactor. "En el vaivén eterno de las eras, el porvenir es siempre de los visionarios. La interminable contienda entre el idealismo y la mediocridad tiene su símbolo: no pudo Cellini clavarlo en más digno sitio que la maravillosa plaza de Florencia. Nunca mano de orfebre plasmó un concepto más sublime. Perseo exhibiendo la cabeza de Medusa, cuyo cuerpo agítase en contorsiones de reptil bajo sus pies alados. Cuando los temperamentos idealistas se detienen ante el prodigio de Benvenuto, anímase el metal, revive su fisonomía, sus labios parecen articular palabras perceptibles. Y dice a los jóvenes que toda brega por un Ideal es santa, aunque sea ilusorio el resultado; que es loable seguir con su temperamento y pensar con el corazón, si ello contribuirá a crear una personalidad firme; que todo germen de romanticismo debe alentarse, para enguirnaldar de aurora la única primavera que no vuelve jamás. Y a los maduros, cuyas primeras canas salpican de otoño sus más vehementes quimeras, instígalos a custodiar sus ideales bajo el palio de la más severa dignidad, frente a las tentaciones que conspiran para encenagarlos en la Estigia donde se abisman los mediocres. Y en el gesto del bronce parece que el Idealismo decapitará a la Mediocridad, entregando su cabeza al juicio de los siglos." José Ingenieros, "El Hombre Mediocre"