Me adhiero a la Campaña por la Libertad de Toni Negri

LIBERTAD PARA TONI NEGRI

Desde Panama, la Revista Marcha se incorpora a la Campaña Internacional por la Liberación del filósofo italiano y compañero de luchas por el cambio social, por la desestructuración completa de las relaciones sociales que sostienen la lógica del capital, Antonio Negri.

A nuestros colaboradores, amigos, compañeros y compatriotas los animamos a participar de la campaña para lograr la definitiva libertad del compañero Negri.

Revista Marcha
Panama, Republica de Panamá

Solicitamos su adhesión personal y/o institucional. Remitir la misma a:
matellanes@arnet.com.ar
raespinosa@intramed.net.ar

Agradeceremos su difusión.

Manifiesto de la comunidad científica, las organizaciones políticas y sociales, los sindicatos y organizaciones de derechos humanos, de la República Argentina por la libertad del filósofo Toni Negri.

Porque el capitalismo no puede sostener ya los valores con los que trató de vez en cuando de adecentarse, sobre todo cuando su violencia, sumisión y explotación se hacían insostenibles.

Porque lo siniestro se universaliza, la impiedad se hace cotidiana, la tristeza y la muerte arrasan con gran parte de la población mundial y de la naturaleza.

Porque no podemos cargar con todo eso, pero debemos poder por responsabilidad hacia ese estado de cosas.

Porque si nos sacamos la parte de la religión, la vida expresará los gestos que serán multitudes.

Porque en nuestras frecuentes y tranquilizadoras compañías hemos estado solos y hemos dejado sola a la justicia, a la generosidad, a la gratuidad, a nuestra gente.

Porque no hay más tiempo para la impotencia, y rechazamos las compañías del poder.

Porque creemos que nuestros tiempos y nuestros pueblos ni siquiera nos exigen, pero miran atentamente nuestra ética y esperan que detrás de nuestras bellas intenciones no haya conformismo sino responsabilidad. Toda la responsabilidad.

Es por eso, que elegimos como símbolo de la reparación, de un nuevo pueblo, del amor como creación de la vida, de la potencia respecto de la cual el poder no cesa de fracasar en su miserabilización, a un filósofo de nuestro tiempo, a alguien cuya ternura intelectual nos interpela porque sufre por lo que ni siquiera intuimos y goza con lo que hemos olvidado.

Ya corrió mucha cicuta entre los cuerpos y almas de aquellos que por señalar el mejor devenir de pueblos y tiempos, pagaron con su vida semejante afrenta a la tristeza. Toni Negri está en una celda de la prisión de alta seguridad de Rebibbia, en las afueras de Roma, para resolver la libertad de ciento ochenta compañeros presos y otros ciento cincuenta exilados. Sabrá la eternidad lo que recorre su espíritu, porque nunca nos lo dirá, porque no hace falta que lo diga.

Porque no quiere ser encerrado entre las categorías de culpable o inocente, eso sería hacerle el juego al sistema judicial, político y
carcelario al que su actitud sopapea diariamente. La historia lo puso en un lugar del que no reniega. Como dijera a Paolo Virno la víspera de su ida de Francia, país donde sólo cultivó amigos de la vida, "ya que necesariamente soy parte del problema, trataré de ser parte de su solución". Tierna manera de decirnos que nos asumamos como problema y devengamos soluciones.

No quiso testimoniar, quiso aliviar el dolor de quienes padecen como chivos expiatorios de una Italia que no se empata con su historia, de un sistema judicial que no admite su error porque se sabe culpable. Pero ya basta de cristos y chivos expiatorios.

Negri ya estaba solo e impotente antes de la celda. Nosotros lo y nos dejamos solos y nos rencoreamos de impotencia. Porque la soledad, como señala Negri, es ser políticamente impotentes. Negri no quería tristeza, soledad y resignación. Su manera de escaparle a ello, más allá de la actitud para resolver el drama de tantos, fue bofetear al poder, que es una forma de regar la libertad.

Necesitamos a Negri por ahí, libre, jocoso, provocador. Porque nuestros tiempos precisan filosofía política para encarar un devenir que escape al horror del capitalismo. Sus carceleros siempre supieron lo que hicieron. Hoy en día el capitalismo sabe lo que no tolera de Negri: que sea libre, amante, alegre en el lugar diseñado para padecer.

Que la clase política italiana tenga un espasmo de razón, y libere a Negri y a los prisioneros de un tiempo que, bajo otras formas, vuelve volviendo, porque de todas formas sabe que, en las afueras del área de Haendel, Toni Negri dice al poder: "deja que ría, y que respire la libertad".

Toni Negri, entre otros y aliado con la vida, nos está uniendo. Nos está acompañando en el reencuentro. Con el silencio del filósofo, con la ironía sana del cómico. Hay sin duda, un Negri más allá de Negri, debemos ya sospecharlo, intuirlo. Decirle que estamos rompiendo las soledades, desandando los exilios. Negri sabe que la multitud germina en la gente simple, pero lo teníamos preocupado.

Ya está. Ya entendimos. Salgamos todos a romper el significante del éxodo, porque nos conjuramos por una vida nueva. Y que los carceleros y sus mandatarios, se banquen la rosa que esta vez no vamos a manosear.