Tierralta, Diciembre 15 de 1999. - La empresa hidroeléctrica Urrá S.A. será responsable de la muerte por ahogamiento de 200 indígenas Êbêra Katío que se encuentran dentro del Resguardo Indígena del Alto Sinú en el área de inundación de la represa Urrá. La empresa continúa cruelmente el llenado del embalse, sin importarle la vida de estos hermanos, ni nuestra cultura.
Los indígenas de las comunidades de Dozá, Beguidó, Âborromîa y Sâbudó se niegan a abandonar sus tierras, porque la empresa no ha concertado con el pueblo Êbêra y sus Cabildos de los ríos Sinú y Verde y ha impuesto a las comunidades tremendos daños y perjuicios, como la destrucción de los peces que nos alimentaron por siglos.
En esta situación, delegados por nuestras comunidades, 168 Êbêra han llegado a Bogotá entre el 13 y el 14 de diciembre, después de recorrer 700 kilómetros.
Exigimos al gobierno concertar sin engaños. Exigimos a Urrá S.A. y al presidente Pastrana y sus Ministros de Ambiente, Minas e Interior, que reparen debidamente los daños hechos reintegrando a nuestro Resguardo el territorio tradicional que está fuera de él: Que se tomen medidas prácticas para solucionar la destrucción del río Sinú y se pase de programas de papel a hechos, para salvar el medio ambiente de la región y exigimos precedente para defender el futuro de otros pueblos indígenas que, tal y como lo mandó la Corte Constitucional, el Gobierno nos reconozca en concreto, la participación de las comunidades en los beneficios que genera una obra y no solamente de sus terribles perjuicios.
Los colombianos y la comunidad
internacional pueden impedir que se cometa un genocidio en Alto
Sinú, si acompañan nuestra lucha simbolizada por
los 168 compañeros que están en Bogotá, parte
de los cuales fueron reprimidos ya por la Policía cuando
se encontraban en el Ministerio del Medio Ambiente exigiendo sus
derechos. Treinta pescadores no indígenas del río
Sinú han llegado a Bogotá a acompañar a los
Êbêra en la Ciudad Universitaria. Esperamos allí
más compañía solidaria y justicia.