ir al sitio Correo del Sur volver a 1ra página
La redacción de Correo del Sur no comparte necesariamente la opinión de los artículos de sus páginas, los cuales son responsabilidad de sus autores.
Entrevista a Joan Jara, esposa de Victor -NOTA DE PRENSA HOMENAJE VICTOR JARA EN BARCELONA---
Entrevista publicada hoy en EL PERIODICO DE CATALUNYAJoan Jara, directora de la Fundación Víctor Jara : "El verdadero amor deja que la vida vuele"
Cuando se levanta de la silla y avanza --porque es una mujer que avanza, que sigue avanzando-- se le adivinan reciedumbres de bailarina, que eso fue. Tiene las manos fuertes, acogedoras, la nariz perfecta y una mirada azul, que ha sufrido sin perder dulzura inteligente. Esta atractiva inglesa con acentos chilenos, que no parece inglesa, acaba de publicar Víctor Jara, un canto truncado.
--¿Sabe usted qué es el amor?
--Je, je. Puedo asegurarle que gracias a Víctor sé que existe. Nuestro amor era pasión, pero también entendimiento. El verdadero amor, como dice una de las canciones de Víctor, deja que la vida vuele.
--¿Qué fue o qué es La mesa verde?
--Un ballet con coreografía de Kurt Jooss, que decidió mi destino. Estamos hablando de un día de julio de 1944 y del teatro Haymarket, en un Londres sobre el que caían las bombas alemanas. Esa obra habla de los horrores que
la guerra inflige a los seres humanos.--En la misma aparece una guerrillera.
--Desde el primer momento quise interpretar a esa guerrillera, que muere heroicamente. Después de algunos años logré mi objetivo. Y fue en esa misma compañía de ballet, en la de Jooss, que conocí a los primeros chilenos.--Usted fue profesora de Víctor Jara.
--Sí. Estudiaba expresión corporal. Víctor, potencialmente, era un bailarín.
--Y usted, a sus 30 años, se sentía vieja.
--Je, je. Es que yo había estado casada y ya tenía una hija. Yo estaba como en otra etapa y Víctor estaba como en la escuela. Si usted viera la foto de mi pasaporte antes de conocer a Víctor y la foto de mi pasaporte después de conocerlo, no tienen nada que ver. En la segunda foto estaba refulgente.
--¿Por qué algunos pasan y otros quedan?
--Víctor era un hombre común, pero con mucho, mucho talento. Formar parte de un proceso histórico que acabó tan trágicamente quizá ayuda a que la memoria no olvide, pero es cierto que sólo algunos quedan.
--Es como una paloma, dijo de usted Pablo Neruda.
--Me sentí un poco avergonzada, pero es que entonces yo era muy gringa.
--¿Tiene usted algo de gringa?
--¿Le parece que no? Bueno, mejor. Pero no todo lo gringo es malo. Yo me siento gringa por mi personalidad: sigo siendo reservada.
--"Víctor era capaz de amar permitiendo respirar y crecer". Eso ha escrito usted.--Con Víctor comencé a dejar de ser demasiado gringa. Con tanto amor me enseñó a descubrir, a valorar las cosas pequeñas: comer, pasear por el campo, mirar la vida, entender a las personas.
--¿Y qué le debe Víctor a usted?
--Fui, en primer lugar, una compañera. Cuando yo lo conocí estaba muy solo. Supongo que le di confianza en lo que entonces estaba componiendo. Mi destino ha sido seguir muy cerca de Víctor después de su desaparición. Espero haberlo hecho acertadamente.
--"Paloma quiero contarte".
--Es la canción que más siento de Víctor. La escribió para mí. "Paloma quiero contarte/ que estoy solo/ que te quiero/ que la vida se me acaba / porque te tengo tan lejos./ Palomita verte quiero". Fue a partir de esa canción que comenzó nuestra vida en común.
--¿Estaba obsesionado con la muerte?
--No, pero quizá tenía presentimientos. Además, había recibido muchas amenazas de muerte. Sospecho que él intuía que aun después de muerto seguiría cantando. Y así sucedió. Víctor era un místico. Durante un tiempo
estuvo en el seminario.
--A Víctor Jara lo cogen en la Universidad Técnica y lo llevan al Estadio de Chile. --Sí. Yo intento acercarme al mismo, pero me lo impiden. Luego me acerco hasta la Universidad Técnica, donde Víctor había dejado aparcado su coche. Lo encuentro con una ventanilla rota y rodeado de sangre.--Y un anciano le pregunta quién es usted.
--¿Qué figura, verdad? Estaba solito.
--Solito y fiel.
--Fielmente sentadito, sí. Así me lo encontré. Le dije que el auto era mío, que era la mujer de Víctor y me respondió: "Está bien. Le estaba guardando el coche a don Víctor. Encontré su carnet en el suelo. Será mejor que lo tengas tú".
--¿Merece la sociedad gente tan generosa?
--Bueno... En el caso de Víctor se han perdido muchos años de creación, de canciones. A veces pienso eso. Ojalá todo hubiese sido distinto. Perdone, es una respuesta estúpida.--Estúpida ha sido mi pregunta.
--No, no. Si algunos jóvenes no fueran tan generosos, quizá nuestra sociedad sería peor. Hemos de trabajar para que la gente joven y no joven no tenga necesidad de sacrificarse para conseguir un mundo mejor.
--¿El 11 de septiembre de 1973 comenzó su segunda vida?
--Sin ninguna duda. Soy muy diferente a como era antes de esa fecha. Pero también he comprobado que aquel golpe de Estado despertó a muchísimas personas en todo el mundo. Ha habido otros golpes, pero aquel golpe fue diferente para muchas personas.--¿Qué hacen sus hijas?
--Manuela ha sido bailarina y ahora enseña danza en nuestro centro. Amanda escapó de la música --demasiada presión-- y ahora es pintora.
--Y usted vive sola en la misma caja de zapatos.
--Je, je. Suelo decir eso porque la casa es pequeña, pero no tan chica. Estoy rodeada por edificios de 11 pisos, pero aún sigo ahí.--¿Por qué cantaba Víctor Jara?
--Hay respuesta. Lo cuenta en su canción Manifiesto. Cuando la escribía sabía que estaba redactando su testamento. "Yo no canto por cantar/ ni por tener buena voz,/ canto porque la guitarra/ tiene sentido y razón".
--¿Qué objetivos tiene la Fundación Víctor Jara?
--No hacer crecer la figura de Víctor, sino ayudar a que se conozcan a los Víctor Jara actuales.--No pienso preguntarle por Pinochet.
--Se lo agradezco.
"Canto que ha sido valiente/ siempre será canción nueva".
La viuda de Víctor Jara presenta la reedició a Espanya de llibre 'Víctor Jara, un canto truncado'
Joan Jara: "Escriure aquest llibre em va tornar a la vida"Pere Pons
BARCELONA
Publicat per Ediciones B, 'Víctor Jara, un canto truncado' és un relat de la convivència de Joan Jara amb el cantautor assassinat pels sicaris del dictador Augusto Pinochet.
N ecessitava escriure aquest llibre per recuperar la vida i fer-ho em va permetre tornar a sentir-la", així s'expressava ahir Joan Jara mentre presentava la reedició a l'Estat espanyol del llibre biogràfic que va publicar l'any 1983, Víctor Jara, un canto truncado. "Després de l'assassinat de Víctor, durant set anys només vaig poder parlar de la mort.
Retrobar-me amb les emocions i els sentiments que vam viure plegats i posar-los sobre el paper em va tornar a la vida", va manifestar. Per això, no es va plantejar cap revisió del text original. "Seria absurd, perquè els sentiments i les vivències d'aquells anys són inamovibles", va precisar.
L'únic que s'ha afegit en aquesta edició és un epíleg que Joan Jara va escriure l'any 1988 amb motiu del nomenament del dictador Augusto Pinochet com a senador vitalici. Per contra, s'hi troben a faltar algunes de les fotos que figuren en el llibre primigeni.
Artista abans que mite
Respecte a la figura del cantautor xilè, Joan Jara, que és també la presidenta de la Fundació Víctor Jara, va reivindicar la seva condició de persona i d'artista abans que la de mite i affiche. Tot i que va admetre que el seu nivell de popularitat al continent llatinoamericà podria ser comparable al de Che Guevara, va remarcar la "tremenda representativitat" de les seves cançons "perquè totes estan plenes de persones i vivències reals".L'autora del llibre en cap moment va estar disposada a acceptar haver-lo escrit com un exercici de crítica i de denúncia davant les salvatjades d'un règim dictatorial que primer els va conduir a l'exili i finalment va acabar amb la vida del seu company, "sinó amb la intenció de reflectir el vitalisme i la il·lusió d'uns anys que van ser molt intensos". Finalment, respecte a la situació actual de Xile i més concretament del procés obert contra el dictador Pinochet, Joan Jara va ser tan clara com prudent: "La notícia de la seva detenció va ser d'una alegria indescriptible, l'esperança de la fi de la impunitat", va declarar.
Respecte a la controvèrsia entorn de la seva extradició a Espanya, la ballarina i escriptora va recordar que ella i la seva filla havien cursat una querella contra el dictador als tribunals xilens i va manifestar que, "tot i que desitjaria que fos jutjat a Xile, no crec que el país estigui preparat per assumir un procés d'aquest tipus". Amb motiu de la presentació d'aquest llibre, ahir a la tarda el cantautor Paco Ibáñez va cantar unes cançons en record de Víctor Jara en el transcurs d'un acte d'homenatge organitzat per l'Associació de Suport als Organismes Populars Xilens, al Centre Cívic Pati Llimona de Barcelona.
Enviado por: asopxi asopxi, el 15.10.99