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Bogotá, 28 de septiembre de 2000

"IMPLEMENTACIÓN DEL PLAN COLOMBIA: EL PAPEL DE LOS ESTADOS UNIDOS"


- DISCURSO DE LA CONGRESISTA ESTADOUNIDENSE, CYNTHIA MCKINNEY, EN LA REUNIÓN DEL SUBCOMITÉ SOBRE EL HEMISFERIO OCCIDENTAL

Gracias por esta oportunidad de hablar. Me gustaría también agradecer al Presidente de la Comisión y principal miembro el haber convocado esta sesión tan importante.

Nuestras relaciones con el pueblo de Colombia están a punto de cambiar drásticamente y espero que seamos conscientes de ello ahora que nos dirigimos hacia una masiva proyección de fuerza estadounidense en ese país.

Aprecio enormemente esta oportunidad de dejar mis reflexiones en las actas porque más que nada, me preocupan los aspectos más fundamentales de los derechos humanos y cómo el Plan Colombia afectará al actual clima de derechos humanos en este país y la idea que los colombianos afectados tendrán sobre los Estados Unidos tras la implementación del Plan Colombia.

Como ciudadanos del país más poderoso del mundo, estamos en el deber de asegurar que este poder sea usado responsablemente y que no estemos confusos cuando hagamos uso de él. Bobby Kennedy dijo una vez que solíamos ser una fuerza para hacer el bien en el mundo. Me gustaría esperar que los pueblos del mundo siguieran viéndonos como hacedores de bien. Sin embargo, me temo que esto se aleja bastante de las impresiones de los colombianos que me han llegado.

Aproximadamente el 80% de la ayuda prevista en el Plan Colombia lo es para armamento militar.

Sería más correcto hablar de este plan como de un paquete de ayuda militar, y esta reunión ha de contemplar el componente militar si deseamos asir realmente el alcance total del papel de los Estados Unidos en la implementación del Plan Colombia.

De hecho, el Congreso votó a favor de financiar un contra ataque contra un ejército de 20.000 guerrilleros en la selva amazónica. Esto lo hicimos solos, sin el apoyo de nuestros aliados europeos. La Unión Europea no respalda una implicación nuestra de esta naturaleza en Colombia. Y porque hemos votado a favor de conceder aproximadamente mil millones de dólares al ejército colombiano, no hay muchos otros donantes qye quieran verse asociados con este tipo de ayuda.

De este modo, si bien el Plan Colombia fue inicialmente concebido por el Presidente Pastrana como un paquete de ayuda multinacional, el Plan se ha convertido ahora en una operación militar de los Estados Unidos.

Hace unas dos semanas, los presidentes de los doce países latino americanos se reunieron por vez primera en una cumbre histórica en Brasilia. Si bien no era el tema pretendido de la reunión, los líderes resolvieron oponerse al paquete de ayuda estadounidense. El presidente de Brasil, Fernando Cardoso, habló en contra del Plan; el de Venezuela, Hugo Chavez, también. En Ecuador creen que decenas de miles de refugiados van a cruzar la frontera a causa de la violencia que este plan generará. Esto es lo que los vecinos de Colombia piensan del plan.

Treinta y siete ONG's colombianas, incluídas el Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP) y la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, han formado una carta expresando que rechazarían cualquier ayuda que les sea ofrecida como parte del Plan Colombia. No desean en absoluto que se les asocie con este programa, bajo ningún concepto, por mucho dinero que se les ofrezca.

Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Washington Office on Latin America, denunciaron la decisión del Presidente Clinton de renunciar a las claúsulas de derechos humanos que el Congreso había puesto como condición a la condesión de la ayuda. Los grupos de derechos humanos esperaban que poniendo estas condiciones a la ayuda Colombia se vería obligada a optar entre la moderna maquinaria armamentística y la guerra sucia de asesinatos en la que está envuelta en la actualidad. Me ha decepcionado enormemente el hecho de que la administración Clinton haya sacado una vez más a los derechos humanos de la mesa de negociaciones. Ahora no existe incentivo alguno para que Colombia reforme su ejército y abandone su estrategia paramilitar.

Señalaré también, para que así conste, que el "push into southern Colombia" (golpe en el sur de Colombia), que ha sido descrito hoy, viola las Convenciones de Ginebra, las cuales prohíben el desplazamiento forzoso de la población civil como táctica de guerra.

En todo el mundo, tan sólo el Congo cuenta con más población desplazada que Colombia. En un foro recientemente auspiciado por mi oficina, me enteré con bastante trsiteza de que la gran mayoría de los desplazados son afro-latinos. Dos terceras partes son menores de edad. Sólo uno de cada ocho tienen acceso a la educación. Solamente uno de cada tres tiene acceso a la atención sanitaria. Estos pobres niños sufren el abandono del Estado colombiano y la indiferencia de los congresistas de Washington.

Mi tercer y último punto es que este Plan, no sólo es inmoral, sino que no es nada práctico. Fumigar productos químicos sobre los campesinos del tercer mundo no es una manera eficaz de disuadir a la gente en los Estados Unidos de que no consuman cocaína.

Ni siquiera nosotros somos inmunes al señuelo del dinero fácil y rápido de la cocaína, como se ha dejado claro de manera vergonzosa recientemente.

¿Cómo puede el Coronel James Hiett, practicando el contrabando de cocaína y el lavado de dinero con su esposa mientras estaba encargado de supervisar las operaciones antidrogas del Comando Sur de los Estados Unidos en Bogotá.... cómo pudo este narco zafarse con cinco meses de cárcel cuando hoy hay más afro americanos en la cárcel que en el instituto?.

Así que ahora los Estados Unidos están a punto de implementar un plan para fumigar productos químicos sobre el campesinado de subsistencia de los países del tercer mundo y ametrallarles desde helicópteros mientras el Gobierno colombiano permite a los grupos paramilitares que los masacren.

Hay una cosa segura en este plan: no es para el control del consumo de drogas y no ayudará a mis amigos que están enganchados.

Preferiría tener un informe verídico de la CIA sobre cómo el crack llegó a inundar cada comunidad de color en América y cómo afecta a cada familia negra. Decir la verdad sobre las relacioines entre las agencias federales, los bancos multinacionales norteamericanos y las élites de este país y del extranjero servirá más para erradicar el azote de las drogas en América que el propuestoPlan Colombia.

[Traducción al español del original en inglés realizada por el Equipo Nizkor el 29sep00]_____________________