ir al sitio Correo del Sur     volver a 1ra página  

La redacción de Correo del Sur no comparte necesariamente la opinión de los artículos de sus páginas, los cuales son responsabilidad de sus autores.


Escribo

Escribo aferrada a tu ausencia, con tu recuerdo por delante, con tu mirada perdida, te escribo empedernidamente sin fijarme en el orden, en la coherencia; escribo mirando tu foto en el aire, creando tus ojos tristes, recordando tus ahora amargos besos. Escribo.

Estas letras me entregan al placer de recordarte acostado sobre mi cuerpo besándome, haciéndome el amor, metiéndome tu puta alma en todas partes.

Escribo recordando desde el principio hasta el final, hasta ese fatal final que me diste, pero no importa, te escribo sin parar, locamente, desesperadamente, que no daría yo por tenerte en estos momentos y escribirte sobre mi cama a mi modo, que te amo. Y sigo escribiendo, sin pensar, no importa, escribo sintiendo, sintiéndote en todas partes, en cada espacio, sintiendo tu mirada, sintiendo tus besos, sintiendo tu silencio de muerte, escribo sintiendo esta ausencia que me trae loca, escribo fatalmente enamorada.

Escribo llegando al punto de la muerte, escribo, y sigo escribiendo tu nombre de cuarenta mil formas posibles. Escribo pensando en que no volveré amar, con el temor por delante, de no volver a encontrarte en otro hombre, escribo con miedo, con amor, con cariño, escribo con sexo, con la mente, con el corazón, escribo con mis manos ansiosas de tocarte, de por fin volverte a sentir, el tacto se me ha ido, necesito sentirte, y vos no entiendes de eso. Y sigo escribiendo mientras recuerdo tu voz como pequeños murmullos, y escribo tus palabras en mi alma y las difumino en mi corazón y las guardo en todas partes para que no se escapen.

Escribo ¿muerta o viva? Pero escribo ¿triste o alegre? Escribo ¿amando u odiando? Escribo que me evades, escribo que te busco, escribo que te encuentro, escribo que huyes, y finalmente escribo, que eres un recuerdo nada más. Escribo acordándome de tus ropas, escribo recordando tu olor a cigarrillo en cada beso, escribo recordando ese olor a tristeza en tus poemas, escribo recordando la tristeza de tus ojos.

Escribo recordando tu gata sentada en la esquina viéndome llorar cuando tú me tenías arrullada entre tus brazos como una niña lastimada, y sigo escribiendo, recordando tu alcoba de niño llena de hombre, y no puedo parar de escribir, ese es el problema, no puedo parar de sentirte dentro de mí, por lo tanto, sigo escribiendo, acordándome de tus gritos en la calle, reconstruyendo tus pasos, cada uno de tus movimientos, tus gestos.

Escribo mientras empiezo a sentir tus labios imaginarios sobre los míos, y escribo sintiendo la tibieza de lo que alguna vez fue tu amor, y sigo escribiendo, mientras siento aún mas cerca tus labios, y sigo escribiendo, mientras me engaño con mi dedo, haciendo un simulacro. Y escribo, escribo, escribo... como mujer locamente enamorada, como niña llena de inocencia y ternura, como mujer llena de sexo, escribo como alma viva y muerta, escribo asfixiada, escribo alcoholizada, drogada, escribo sentada, parada, acostada, pero escribo, y solo te escribo a vos, que andas dormido, en tu cama, pensando en otra mujer que no soy yo, deseando a otra mujer que no soy yo, y escribo dándome cuenta de la realidad que no acepto, ya no eres mío.

Escribo mientras una lágrima se derrama, no aguanta, explota, estalla y sale de mi pupila, de ese ojo que es más mi alma que mi vista, y lloró, escribo llorándote, escribo llorando el haberte perdido, escribo llorando esa tristeza, ese vacío, esa nostalgia que abriste; escribo, escribo, escribo...

Escribo que me dueles, pero también escribo que el dolor es necesario, escribo que eres mi significado personal de la palabra amor, y escribo que te amo, por todos lados, a todas horas, en todas partes, y escribo, que simplemente lloro amándote tristemente en este rincón vacío y ausente de tu alma.... y escribo sin querer perderte aún mas, y escribo buscándote en mis palabras, y escribo para dejarte escrito que te amo, y amarte fue suficiente, y ahora escribo que muero en el silencio, y ahora no escribo porque el silencio es mudo, y ahora, y ahora, y ahora escribo que me embriague de tu amor en letras, y quiero descansar, para mañana escribirte que ya te olvidé, y escribo con la garganta cansada de las lágrimas saladas, y escribo, y escribo, y no paro de escribir, así como no paro de amarte...

Y escribirte es recordarte, y recordarte es no olvidarte, porque si te olvido la palabra amor se escapará. Y entonces no podré volver a escribir.

Andrea Guzmán, 14 años, Bogotá, Colombia. ICQ # 45739263
vea su página:
http://members.theglobe.com/patetica/index.html